Capítulo 49: Promesas de un amor.
Aquellos aplausos seguían llenando el viento. Las promesas fueron cantadas ante la luz del sol, una hermosa mujer miraba a los ojos de zafiro de su hombre, y sin decir nada, ambos se lo habían dicho todo.
— Gracias, por pensar en mi —
Elianna sonrió al mirar nuevamente aquel esplendor; ella tan solo había pensado en su vestido de novia, y en como iría a opacar a Elara con el. Sin embargo, se había resignado a compartir su boda, su momento, con esa desgraciada que tenía por hermana mayor; Elen