Capítulo 48: Hasta que la muerte nos separe.
— Nos retiramos, no compartiremos nuestro momento con nadie más —
Elara y Elena abrieron los ojos con indignación y sorpresa al escuchar las palabras de Caleb Auritz. Cedric, sin embargo, sonrió de lado al esperarse algo como aquello.
— ¿Pero que están diciendo? Si se van ahora mismo no habrá un solo sitio en esta maldita ciudad en dónde puedan celebrar su absurdo matrimonio — amenazó en voz baja la pelinegra al tiempo en que arrojaba aquel vestido manchado de rojo al suelo. Su hermana, nueva