—Hola, tú debes ser Sheyla—. Me saluda la mujer de Phoenix. —Soy Cher, la esposa de este hombre.
—Oh, hola. Encantada de conocerte—. Le sonreí amablemente y entonces me fijé en su cara. —¿Nos conocemos? — Pregunté.
Phoenix y Clark giraron la cabeza hacia nosotros.
—Sí, creo que también nos conocimos—. Me dijo, jugando con sus labios rosados inferiores.
—Eres modelo, ¿me equivoco? —. Pregunté, señalando.
—Sí, y tú eres la que trabaja en la revista Fierce and Kisses—, también acertó. —La que se a