Finalmente, Raven redujo la velocidad y nos detuvo frente a una de las tantas sucursales de la cadena de comida rápida KFC dispersas por la ciudad. Al descender de la motocicleta, un aroma intenso y reconfortante nos recibió: el inconfundible olor a especias y a crujiente pollo frito que tanto caracterizaba a esta popular cadena. A pesar de que aquel no era precisamente el entorno más romántico o refinado, en aquel momento, la simple idea de poder disfrutar de unas calientes y sabrosas alitas d