— Tiene razón. No es mi problema. Pero conozco a muchos alcohólicos y usted no parece ser uno de ellos.
Me sonrojé al instante, sintiéndome muy apenada.
— Disculpa, no sabía que eras tú.
— No se preocupe. No me ha ofendido — respondió Raven con una sonrisa tranquilizadora.
— Raven, colega, te he llamado hace como media hora — dijo Volker al mirarlo — Te tengo un encargo, échale un ojo a mi amiga Sunny y no la dejes hacer locuras, ¿de acuerdo?
— De acuerdo — respondió Raven.
Yo los miraba a ambo