Mundo ficciónIniciar sesiónEl teléfono despierta a Eva, estira la mano y sin abrir los ojos lo toma de la mesita de noche.
—¿Hola? —Holaa primera pecadora. —Saluda Emma con mucho entusiasmo. —¿Y por qué tanta alegría tan temprano? —pregunta Eva refunfuñando. —¿Temprano? ¡¡Ya es las diez de la mañana!! —No gri






