Gabriela se quedó sin palabras.
—El lugar al que fue es relativamente remoto y la señal no es buena...
—Gabriela, él no dejaría de ponerse en contacto solo porque el lugar sea remoto —Estela la miró fijamente y continuó. —Gabriela, espero que no me estés ocultando algo.
Gabriela no se atrevió a mantener su mirada.
Sus ojos eran demasiado penetrantes.
No podía mentir cuando la miraban de esa manera.
—¿Cómo podría mentirte? —trató de explicar Gabriela.
Estela preguntó: —¿Me trajiste aquí para pers