Todo ante sus ojos se volvía borroso y duplicado.
Ella dijo: —Rodrigo, tengo mucho sueño.
Rodrigo bajó la cabeza para besar su mejilla: —No puedes dormirte.
Gabriela respondió en voz baja: —Mmm.
—Alfredo, busca si hay algún hospital cerca —dijo Rodrigo.
Alfredo buscó pero no encontró hospitales cercanos.
Dijo: —Déjame ver a Gabi.
Siendo médico, podía realizar primeros auxilios.
Joan estacionó el coche al lado de la carretera.
Alfredo se subió al coche por detrás y cerró la puerta. Joan continuó