Marcó el número de teléfono de la madre de Javier.
—Tía, ¿dónde está mi primo? No puedo comunicarme con él, y no sé dónde está.
La voz al otro lado sonaba muy sombría: —Si estás bien, no lo busques.
—¿Por qué? —preguntó Lucas con insistencia.
Como madre de Javier, estaba al tanto de lo que estaba pasando en la empresa.
Javier había enviado a su nuera y a su nieto lejos.
Era evidente que estaba planeando algo.
—No te metas en sus asuntos.
Ella trató de persuadir a Javier.
Pero Javier no escuchaba