Como el sonido de algo rompiéndose.
Gabriela abrió la puerta y gritó, "¿Alberto?"
Nadie respondió.
Gabriela estaba a punto de dirigirse a la casa cuando Rodrigo tiró de ella hacia atrás, "No entres."
Se adelantó, "Entraré a ver qué pasa, tú espérame aquí."
La situación en la casa era incierta y temía algún peligro.
Gabriela asintió.
Rodrigo entró.
Encontró a Alberto detrás del sofá.
El sonido de hacía un momento era el sonido de una botella de vino sobre la mesa que se caía y se hacía añicos.
La