Alberto no se había cortado el pelo durante un largo tiempo, lo tenía largo y encrespado como un gallinero, y de la barbilla le brotaban rastrojos de diversa longitud.
Tampoco sabía cuánto tiempo hacía que no se arreglaba.
Parecía un vagabundo en la calle.
"No te vayas."
Parecía que se le había pasado la borrachera y salió corriendo para hablar con Gabriela.
"La cosa de Aurora, te necesito."
Gabriela dejó de subir al coche, le miró y dijo, "Vale, esperaré."
Alberto asintió con fuerza, luego volv