Capítulo 241
Gabriela no se lo esperaba de que Yolanda dijera esas palabras y la abrazó por detrás, "Mamá, gracias."

Yolanda se rió y le dio una palmadita en la mano, "Tonta, ¿aún tienes que ser tan cortés conmigo? Soy tu madre, claro que te deseo lo mejor."

Se inclinó hacia el oído de su hija, "No estoy ciega por veros..."

Gabriela fue un poco tímida y lanzó un grito petulante, "Mamá."

"Vale, vale, no hablaré." Ella dijo, "Mientras seas feliz."

Gabriela intensificó el tono, "No te preocupes, mamá."

Yolanda
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP