"Eres una mujer rica." Dijo Rodrigo con una sonrisa.
Yolanda miró hacia la mesa y una sonrisa apareció en sus labios.
Se sintió aliviada de que su hija por fin pudiera vivir feliz y de que Gemio tuviera un hogar.
"Vamos chicos, daos prisa." Yolanda dijo, la comida no sería buena si se enfría.
Rodrigo dijo, "Ponte en contacto conmigo enseguida cuando se compruebe lo de Alberto."
Colgó el teléfono y se acercó con Gabriela.
Como Gemio estuvo dormido, podían sentarse a comer sin cuidarlo.
"No sabía