Cristóbal estaba trabajando en su laptop mientras que con un pie mecia el portabebé con el pequeño Cristóbal en el, de vez en vez vigilaba que Camill no se levantará de la cama, el médico había sido claro, reposo absoluto hasta que el bebé estuviera más firme en el vientre de su madre
Camill estaba recostada moviendo los pies de un lado a otro, con sus manos sostenía la sábana que la cubría, no había pasado ni un solo día y ya sentía que no podía más, ella no era de estar así sin hacer nada
El