Cinco años después en la mansión Luna turqueza celebraban el aniversario de bodas de Cristóbal y Camill, sus hijos estaban reunidos allí juntos con sus nietos y amigos allegados, el Ceo Mandujano había conocido a una hermosa mujer en uno de sus viajes de negocios, a la bellísima Enrieta, los había unido los deseos de pertenecer a un amor sincero, ella había dejado su arrogancia de lado y Renzo había logrado con ella encender la chispa de la pasión y de su corazón que hacía años estaba casi muer