Disputa

No pudieron evitar que Karina vaya hasta la casa de su hermano.

-Hola princesa.

-Sos un pelotudo, no soy una princesa, soy una mujer.

Le respondió Karina, por todo saludo.

Silvina se había ido a su casa, tenía que arreglarse para salir con Gustavo y lo que Karina y Diego tenían que hablar, era un tema de hermanos.

Se quedó relativamente tranquila porque estaba Amanda, la pobre se sentía totalmente culpable.

-¿Le contaste?

Le recrimina a su esposa.

-¿Cómo no contarle? Asumo la culpa de habértelo
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