Al día siguiente, la verdad se desató como un vendaval en todos los rincones de la red, desde los sitios más respetables hasta los más sensacionalistas.
La imagen de Tom y yo, atrapados entre las rocas, se volvió viral, destacando su trasero llamativo y mi presencia que añadía un toque de humillante misterio.
Aunque éramos apenas una mancha borrosa en la foto, la situación estaba clara para todos aquellos que disfrutaban invadiendo nuestra privacidad.
Las redes sociales se llenaron de comentari