El alba se asoma tímidamente, tiñendo la habitación con una luz suave y cálida. Mis párpados se abren lentamente, desvelándome a un nuevo día.
Una sensación de calor peculiar se posa en mi vientre, extendiéndose por mi cuerpo mientras ocupo mi espacio en la cama.
A mi lado, siento el peso del cuerpo de Mattia en el colchón.
El calor en mi abdomen proviene de su brazo que reposa sobre mí.
Giro mi cabeza con suavidad para contemplarlo, ajeno al mundo mientras duerme plácidamente boca abajo, con l