Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé qué ha hecho y por qué, solo creo que me ha salvado la vida.
¿Dije «creo»? ¡Él me ha salvado la vida! Estoy tan agradecida, tan sensible que micuerpo reaccionó echándome a sus brazos y besándolo con devoción, con una necesidadcegada por la gratitud, por la felicidad que me posee, por un calvario que evitó que yoviviera a manos de un hombre que él conoce. Y que es… ¿su padre? ¿Oí bien? Dios mío.Aún me estremezco por los espasmos del llanto, pero poco a poco me calmo. P






