Cuando llegué esa tarde a la clínica, el doctor Karlson me informó que Michel Trevor estaba muy inquieto, que había tratado de salir varias veces de su cuarto, que pedía cerrar puertas y ventanas y solicitó no se acepten visitas ni se atienda a pacientes por ese día. -Toda la mañana se la ha pasado reclamando, nos dijo varias veces que sus socios iban a venir a matarlo para silenciarlo-, me informó malhumorado.
Apunté todo lo que me contó el doctor Karlson en el tablet y lo agregué a la hist