Brenda entró de prisa a mi consultorio. -Andrea, debes tener cuidado, Davids se marchó de la clínica y dijo a los cuatro vientos que "le romperé la cabeza a patadas a Povilaityté" y agregó que esto no se iba a quedar así y que la pagarás muy caro-, estaba ella aterrada.
No lo voy a negar, tuve miedo. Esa tarde, después de cumplir con mi turno, cuando salí de la clínica, me fui corriendo a mi auto, puse el seguro y escapé de prisa del estacionamiento, chirriando las llantas, asustando a