Empecé a sospechar de Davids. No solo era un mal médico, a quien no le interesaban los pacientes, sino que estaba segura que traficaba con las medicinas y que pertenecía a una mafia que vendía los costosos fármacos a gente inescrupulosa. Hablé con Brown sobre eso.
-A mí tampoco me gusta ese sujeto-, me dio la razón Brown con el rostro ajado.
-Karlson es su cómplice-, especulé.
-Bueno, eso no sabemos, pero estaré atento. Hablaré con seguridad. La medicina es muy delicada-, suspiró Brown pr