Collin*
Liam guió a Collin hasta su tienda, y cada paso parecía una carga insoportable. El aire a su alrededor estaba denso, saturado de emociones reprimidas y verdades dolorosas. El macho estaba tenso, y ella podía sentir la furia y la confusión emanando de su cuerpo como una tormenta a punto de estallar.
Apenas entraron, él se detuvo en el centro de la tienda, con los puños cerrados a los costados. Su pecho subía y bajaba con fuerza, y el silencio entre ellos rugía más que cualquier palabra.