Liam*
Toda la noche corrieron.
El bosque era una mancha alrededor, cuerpos en movimiento sincronizado, olfateando, cazando.
El olor de Maden y su manada impregnaba el aire como un veneno.
Estaban cerca.
Liam lo sabía.
Pero necesitaban una pista sólida. Algo concreto.
Cuando emergieron del monte hacia el claro, a Liam se le revolvió el estómago.
La aldea…
Su aldea.
Estaba destruida.
El lugar que le había costado años construir, ahora era un montón de escombros, con el olor a sangre y ceniza flot