Eve llevó a Collin hasta donde las demás hembras de la aldea estaban reunidas. Explicaba pacientemente lo que todas debían hacer en caso de una invasión. Pasaron varios minutos de instrucciones hasta que, por fin, la conversación llegó a su fin.
Collin se acercó para ayudarla a recoger las bolsas esparcidas por el suelo.
"¿Las mujeres de aquí no luchan también?" preguntó, frunciendo el ceño.
Eve sonrió de lado.
"La mayoría de las hembras son omegas. No tenemos mucha habilidad en combate. Nos tr