Alade*
Astar se mantenía ocupado, sumergido entre los lupinos de Miradiel, trazando rutas, ajustando estrategias. Alade ni sequer podía verlo, mucho menos compartir sus angustias. Sola, perdida en pensamientos, se refugiaba dentro de la tienda como quien busca abrigo de la propia conciencia.
El sonido sutil del tejido siendo apartado anunció a Heleana, cuyos pasos parecían vacilantes al entrar.
"No sabía que estabas aquí" murmuró ella con un tono que mezclaba sorpresa y constrangimiento.
"Vuelv