Asintió con la cabeza.
—Sí, me temo que según he averiguado de aquí y allá, en esos meses que no has estado por aquí, ya hemos tenido que limpiar varios incidentes. La mayoría eran pequeños inconvenientes en los que se dejaban las piedras cerca de los límites y de algún lugar cualquiera-todavía no entiendo cómo- se lo llevaban, haciendo que haya menos energía en Urbn. Ni siquiera sabemos quiénes son o de dónde provienen, quizás son personas que la corona ha enviado, pero no tendría mucho senti