Para su placer y un poco de sorpresa, Kary se apoyó en ese hombro que usaba para sostenerla, por consecuencia sin poder detener sus movimientos, Lark rozó la mejilla contra la parte superior de su cabeza.
—Kary, te presento a Sasen, un anciano líder Alfa de su propia manada, un veterano al que tengo el honor de llamar maestro y amigo—Asintió hacia el anciano con la cicatriz cerca de la boca—. Sasen, aquí está mi Luna y a la vez mi mate, Kary de Nueva York.
—Bienvenida a conocer a la raza lycan