—No puedes decir que mis pechos son delicios…—Jadeó y se arqueó hacia la boca del lycan, ya que el líder tomó el pezón en su boca y comenzó a devorarlo.
—¿Por qué no lo puedo decir?—soltó el pico ya rígido con un "pop" y ladeó la cabeza mientras los examinaba con una sonrisa llena de hambre—. Son bastante grandes y soy el único hombre afortunado que puede disfrutarlos—respondió con naturalidad.
Kary resopló algo divertida.
—¿Grandes? Es la primera vez que me lo dicen—Kary comentó más para ella