—Qué?—la mujer preguntó confundida por el repentino disgusto del lycan.
Sin responder, el hombre lobo se deshizo de la molesta ropa. Para su alegría masculina, Kary no se inmutó y se limitó a resoplar, dirigiéndole una mirada que decía que no tenía remedio. Al alfa le alegró muchísimo lo rápido que se habían sentido cómodos el uno con el otro en ese aspecto, pasaron muchos meses juntos, pero no fue hasta hace poco que se convirtieron en alfa y Luna oficialmente. Construir una relación en base s