—¿Para todo tienen un olor?
Asintió—. Básicamente.
—¿Yo también?
El hombre mostró sus dientes.
—No puedo evitar querer olerte a cada rato. Hueles a Sol y a mi fruta favorita. Y a mí fruta le quiero hinchar el diente.
—¿Como huele el sol?—kary parpadeó intentando entender esa lógica del sol ignorando la connotación sexual en lo de la fruta favorita, pero al instante descartó la idea de intentar entenderlo. Él es un lycan y ella una humana, es obvio que no lo iba a entender—. No importa, si dices