El lycan sonrió mientras la guiaba hacia uno de los quioscos del mercado al aire libre.
—Acertada observación—se sintió halagado de que Kary se haya dado cuenta de un pequeño detalle como ese—. Que yo pueda tener los cinco dedos funcionales, o solo cinco dedos normales y el poder que puedo liberar en cualquier momento incluso al estar distraído, constituyen mi soberanía como alfa de mi manada. Es lo que me identifica como alfa de alfas, dueño y señor de todas estas tierras—saludó con un asenti