205. Ahora Vamos a Casa.
Y me abracé con muchísimo más fuerza cuando los cuerpos de todos desaparecieron dentro del agua. La laguna se quedó estática, como si fuese la superficie de un espejo. Y todos nos quedamos ahí.
— ¡Está sucediendo! — gritó Bastian.
El primer Cuervo había levantado la mano cuando el Alfa enemigo había intentado hacer algo y el hielo se había abierto. Ahora estaba atrapado hasta el cuello; así, al menos ya no le haría daño a nadie más.
La laguna comenzó a burbujear. Como si hirviera. Adentro pod