157. El Designio de la Puerta de Hielo.
Todos los que estábamos en el lugar guardamos silencio mientras Franco y Francisco le contaban a la transformista cómo habían sido las visiones que habían comenzado a tener, qué era lo que decían exactamente. La mujer los escuchaba atentamente; otras veces caminaba de un lado para otro. Yo me sentía extraña, desnuda y bastante expuesta en aquel lugar sin mi loba para protegerme. Quería extender mi conciencia hacia Maximiliano para hablar con él, pero no podía hacerlo; tampoco podía arrancarme e