144. La Cuervo del Bosque.
Todos nos pusimos en alerta de inmediato.
— ¡escuadrón ahora! — gritó Maximiliano, y todos lo obedecimos a su voz de Alfa, posicionándonos atrás de él.
Los niños llegaron con nosotros asustados; podía percibir lo acelerado de sus corazones.
— ¿Dónde? — preguntó El Alfa.
— Lo vimos, vimos que venía volando — dijo Axel — . Viene en algún lado, sabemos que sí.
Todos nos apretujamos en un mismo lugar, cuidando todas nuestras perspectivas, pero la trilliza parecía bastante entretenida observan