Respiré tranquilamente mientras me preparaba para encontrarme de nuevo con Tim. Aún tengo presente su sonrisa cínica durante el juicio. Sus ojos, día tras día, no dejaban de observarme. Parecía saber algo que yo ignoraba, como si, a pesar de estar encarcelado, hubiera salido victorioso. Jamás imaginé tener que recurrir a él, ni encontrarme en esta situación, pero la realidad me estaba abrumando.
La cárcel era un sitio lúgubre. Grandes muros monótonos me recibieron, y el ruido de las puertas cer