- ¿Hasta cuándo vas a intentar ocultar lo que sucede contigo?- pregunté mirando a Mica que aún se encontraba recostada sobre el lavabo enjuagando su boca.
Desde hacía una semana, había estado observando cómo la palidez en su rostro iba en aumento, evidenciando unas ojeras enormes. Además, los viajes continuos al baño para vomitar se habían convertido en una rutina diaria. Su cuerpo parecía estar dando señales de un posible embarazo, aunque ella guardaba silencio al respecto. Tanto David como Ni