Dos minutos después está frente a la puerta de Luna y entra sin llamar porque vamos, está en su casa, ¿no? Ella lo ve con mala cara por su manera de entrar a su cuarto, pero Jack ni se inmuta.
—¿No te enseñaron a llamar? —le pregunta ella con molestia y él se encoge de hombros.
—Supongo que se me olvidó, como a ti que se te olvidó comer pizza en plato y con cubiertos… —ella abre la boca para pelear, pero Jack se adelanta—. Pero no estoy aquí para hablar de modales, te compré un regalo.
—Jack