La revelación quemaba en la pantalla del teléfono como una mancha de ácido. Alessia sintió un impacto helado en la base del estómago, pero sus años de guardar las apariencias en la alta sociedad le permitieron mantener la cabeza erguida y la mirada glacial. "Bianca era su hija ilegítima". El mensaje reconfiguraba todo el tablero. Bianca no solo era la primogénita de la Vega; era el fruto de un secreto que podía destruir a más de una dinastía en esa misma mesa.
Alessia alzó la vista y clavó los