Las luces de la City de Londres se extendían bajo el ventanal del piso superior de la torre de Vanguard Capital como un mar de diamantes fríos sobre el Támesis. Eran las tres de la mañana hora local. La junta de accionistas del consorcio internacional había sido convocada a una sesión extraordinaria de emergencia para firmar la liquidación forzosa y la transferencia de sus activos a favor de la alianza Thorne-de la Vega.
La sala de reuniones ejecutiva era un santuario de lujo victoriano combina