Otto se acercó con una laptop en mano, tomó la memoria USB y la conectó. Dejó el computador en la mesilla ratonera, justo frente a la princesa y se hizo a un lado.
―Ellos son el objetivo. Es la razón por la cuál usted está acá, princesa.
―¿Y quienes son? No los reconozco para nada.
―Glen y Rose O’Nelly, y su hijo, Brennan O’Nelly. Su madre desea que los retenga hasta que se le indique que puede finiquitar el trato.
―¿Trato? Pero acá no hay información de que sean personas importantes o con pode