Un par de golpes ligeros en la puerta llamó la atención de los dos príncipes y tras otorgar el permiso Jax entró en la habitación.
―Buen día, sus altezas ―hizo una reverencia y se mantuvo junto a la entrada.
De inmediato Macon lo identificó, pues cuando estaba buscando a su primo investigó cada persona con la que se relacionaba. Y este era el hombre con el que solía trabajar Brion, pero no tenía idea de que aún lo hicieran.
―¡Ey, es el ex prometido de tu ex novia! ―se burló―. ¿Quién lo diría? T