—¡Mi niño! —Seniah apareció desde otro pasillo y corrió para recibir a su amado sobrino—. Me alegra mucho que hayas decidido venir y lamento que haya tenido que bajo estas circunstancias o que básicamente te obligué a venir.
—Malik dijo que era importante, que la abuela está muy mal —mencionó.
—La salud de mi madre se cuela entre sus dedos. La doctora dice que no le queda mucho tiempo.
—Entonces sería justo que vayamos a verle ahora mismo. Para eso me has traído, ¿no?
—Espera, Brion… —su tía lo