La mañana de Clarisse pudo iniciar con su rutina habitual, sin embargo, había algo diferente y es que lo primero que vio al despertar fue un mensaje de Soren deseándole buenos días. Esas simples palabras la hicieron sonreír y de inmediato le respondió.
Durante su labor de prepararse para ir a trabajar estuvo atenta al teléfono que el caballero de brillante armadura le había regalado, pues los mensajes entre ellos iban y venían con rápides.
Soren por otra parte seguía en su cama, no tenía intenc