El pelinegro entró a la habitación en silencio con la intención de no despertar a su novia. Fue al guarda ropa, tomo su pijama y luego fue al cuarto de baño para asearse. Cuando salió iba secándose el cabello con una tolla, la dejó tendida y fue directo a la cama en donde Clarisse se movió hasta quedar abrazada a su cuerpo.
—Lo siento, ¿te desperté?
—Uhm… No… Estaba esperándote —murmuró con los ojos cerrados y restregando su rostro contra el pecho de Soren—. ¿Pat se durmió?
—Sí, ¿cómo resultó t