Desde que llegaron a casa estuvieron distantes uno del otro.
Soren trabajaba con su gente para reforzar la seguridad de la mansión, así cómo también aumentar el número de personas que resguardaban a sus seres queridos. Era cuestión de tiempo para que los atacaran a ellos o a la residencia, así que era mejor estar preparados.
Clarisse, por otra parte, estaba perdida en sus pensamientos y emociones alteradas. Estaba furiosa, odiaba tener que recordar una y otra vez ese momento. Había pasado casi