El centro comercial estaba tranquilo, pocas personas en ese momento debido a que aún era algo temprano. Soren logró converse a Clarisse de que lo acompañara a comprar un nuevo teléfono antes llevarla al trabajo. Al principio se negaba a hacerlo, pero luego de insistir y unos cuantos besos después ella aceptó ir con él.
Caminaban tomados de la mano por los pasillos, algunas personas los miraban, especialmente las chicas al notar lo atractivo que era aquello hombre de peculiares ojos color ocre.