Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Por favor, mi pequeña!
Sonreí, la punta de mi lengua remontando su ingle sin el menor apuro. Se estremeció de pies a cabeza y sus dedos se movieron más aprisa en mi cuerpo, intentando transmitirme su urgencia. Alcé la cabeza, los labios entreabiertos, disfrutando aquella deliciosa caricia doble. Sus caderas se alzaron buscando mi boca, jadeando y gruñendo. Decidí que ya había estado bien de jugar con él. Incli







