Capítulo 69 —¿Así de rota, así de pu*ta?
Narrador:
Una hora después, Cleo no podía dormir. La habitación estaba en silencio, pero su mente era un campo de batalla. Tenía los ojos abiertos, clavados en el techo, el corazón acelerado y una presión insoportable en el pecho. Había tomado una decisión. Había dicho que se iría. Que no quería deberle nada a nadie. Ni siquiera a él. Y sin embargo… él seguía ahí. Se levantó con pasos suaves, apenas envuelta en la bata. Cruzó el pasillo en penumbra, y lo