Capítulo 67 —Del otro lado del edificio
Narrador:
Cleo dejó el tenedor sobre el plato, sin mirarlo. Cuando habló, su voz era baja, ronca, como si le raspara salir.
—Yo siempre viví a la sombra de Marianne...
Nerón alzó la vista.
—Cleo...
—No —lo interrumpió, sin mirarlo —Déjame terminar. —Él cerró la boca. Solo asintió, en silencio. —A pesar de haber sido reconocida por mi padre, ella se encargó toda la vida de que yo me sintiera una intrusa, una mancha, un error del que todos debían avergonzars